Mostrando entradas con la etiqueta personalidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta personalidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de noviembre de 2019

SOLO CREO EN LO QUE SIENTO


     Solo creo en lo que siento, aunque a veces siento que creo en lo que pienso. La sensación es fugaz y muy intensa, de desgarrados sentimientos anidados en el pecho.
     
     Pero el tiempo me enseño a vivir de esa manera, con conductas recurrentes, calcadas entre ellas. Soy viajero de liviano y reducido equipaje, con la carga que el destino colocó sobre mis hombros, que no pesa, es finita, sobre todo abundante de amor y alegría.

     Pienso, creo y vivo, la verdad se vuelve piedra, que rodando por el río recorrió la madre tierra, es el sol de mi planeta el que alumbra y calienta, la pasión por lo querido, más allá de la extensa niebla, que no deja divisar alegrías y penas, llevando a confusión sin saber cuál es la buena.

     La verdad se hace hueco entre dudas y mentiras, poco creíble es el tiempo si en él los años no pesan. Soy trotamundos de ilusiones, de esperanzas y certezas, que aunque vivo en la tibieza, siento frío, calor y pena, por aquellos que no sienten y mucho menos si no piensan.

     Quienes dirigen los hilos de las tristes marionetas, no han visto nunca un teatro lleno de amor y  franquezas, ya que solo ven lo que les interesa, aunque se quiten las caretas.

     Luego viene la belleza adornada de riquezas, con paso firme y altivo que a muchos desconcierta, es efímera y directa ya que sabe a quién acecha.  No debemos pensar que de nosotros se aleja, porque en el fondo queremos que se fije en nuestras fuerzas.

     Pero no todo está perdido, si sabemos entender que la grandeza de lo hermoso está dentro y no fuera, protegido por el músculo invisible del alma cual gimnasio permanente nuestro ser entrena, más allá del tiempo, las distancias y las penas.

     No solo la luz ilumina, también lo hace el alma vespertina de los niños, o la experiencia infinita de quienes ya han vivido penas y alegrías, con el paso de los años recargada en la grandeza humilde de su historia ya escrita.

     Ese brillo especial de sabiduría e inocencia debe siempre ser motor que impulse nuestros días, a la meta segura del final con hidalguía.

martes, 12 de diciembre de 2017

CERTEZA Y CONVICCIÓN...

REAL SENTIMIENTO...

“Conocer la verdadera razón de existir, es el anhelo de todo investigador de la vida.
 El conocimiento como base de nuestro accionar, no debe condicionar la naturaleza vital del instinto natural.

     Somos todo aquello que debemos ser, un ir y venir constante de experiencias y vivencias basadas en nuestro diario vivir, acompañado de estímulos constantes que nos llevan a recrear a cada instante verdaderas proezas sistemáticas del placer, contrapuesto a decepciones y fracasos.

      El eslabón fundamental de cada acción es sin duda nuestro mundo interior, ese que decimos dominar pero que no reconoceremos nunca no saber nada de él.

     Quien contrae el músculo de la felicidad, debe entender que la angustia y el remordimiento son verdaderos luchadores y supervivientes del proceso constante de la vida y que solo aplacando su lucha podremos ejercer todo nuestro control sobre ellos.

     El destino final de todo caminante siempre está al término de ese camino que ha decidido transitar y solamente él sabrá cuál es y donde se encuentra, mientras tanto la irresponsabilidad junto a la ignorancia y la precipitación, intentarán que el caminante se desvíe, tomando formas diferentes y tentadoras con el afán de dañar ese objetivo final, pero solamente las herramientas más inverosímiles podrán diseñar y elaborar construcciones lo suficientemente fuertes para contrarrestar ese ataque constante y sin fin.

     La verdadera fuerza radica en la debilidad de nuestro oponente, si somos capaces de encontrarla sabremos como salir airosos en cada enfrentamiento, pero para fortalecernos debemos serenar cada resultado buscando nuestra propia debilidad, porque en definitiva no somos infalibles y la perfección es un lujo imposible de alcanzar ya que todo es perfectible.

     Construye desde el cimiento, pero sin perder de vista el resultado de remate, la base bien entendida desde la sensatez puede resultar tan duradera y firme, que ningún viento irónico sin escrúpulos podrá derribar la ilusión y la esperanza.

     Es la puerta lateral la que nos posiciona siempre entre las dos vías del bien y del mal, ese dilema eterno de lo correcto o lo incorrecto, debemos tener en cuenta la posición exacta en la que nos colocamos con el fin de decidir con sabiduría[…]”

Fragmento de: “CALEIDOSCOPIO”. iBooks.